El río Somme nace en la región de la Picardie, situada al norte de Francia. Nada hace presagiar en un manantial tan bucólico el trágico destino que la historia le asignó. A pesar de que su nombre proviene de una palabra celta que significa tranquilidad, es más conocido por la infame batalla a la que dio nombre durante la Primera Guerra Mundial, en la que murieron más de un millón de jóvenes de diferentes países; toda una generación perdida.